Grupo Escolar Costa Zaragoza. Colección 18 postales. Serie 2ª
Autor:
Marín Chivite
Editorial:
Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón / Museo Pedagógico de Aragón
Fecha de publicación:
Febrero 2011
ISBN:
Páginas:
Precio:
5
Pedro Arnal Cavero (Belver de Cinca, 12 de marzo de 1884 – Zaragoza, 27 de abril de 1962) fue el director de la escuela Costa hasta que, en 1954, se jubiló.
En 1911, formó parte del primer grupo de maestros españoles a quienes la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (JAE) pensionó para que conocieran el funcionamiento y la organización de las principales instituciones educativas de Francia y Bélgica. Por eso, a su vuelta, ensayó algunas de las iniciativas que tanto le impresionaron durante su visita a las escuelas de estos dos países, pronunció conferencias en las que relataba lo esencial de su viaje, y firmó decenas de artículos en la prensa sobre todo lo que podría hacerse en las escuelas de Aragón para aproximarlas a lo que ya se estaba haciendo en las de Europa. En 1921 fue nombrado director del grupo escolar de la plaza de Santa Marta.
Aunque la guerra civil sumió a este maestro en un profundo silencio pedagógico, ya había escrito, antes de aquella vergonzosa tragedia, varios libros de temática educativa. El primero de ellos, la Cartilla Aragón, impreso en los años veinte en Zaragoza, conoció varias ediciones. También se hicieron dos ediciones de Lecturas (Zaragoza, 1923 y 1927), un delicioso librito ilustrado con los dibujos de los niños de la escuela de la plaza de Santa Marta. La prestigiosa editorial Dalmau Carles publicó Lecturas Estimulantes (Gerona, 1932), un libro muy apropiado para los niños que iniciaban el aprendizaje de la lectura. Asimismo redactó el texto que acompañaba a unas ilustraciones de Luis Mallafré para el cuaderno de geografía aragonesa titulado Apuntes de Geografía. Aragón, (Barcelona, 1936).
Tras la inauguración del Grupo Escolar que Zaragoza dedicó a Joaquín Costa, Arnal Cavero reunió en el salón de actos a los niños que ya sabían escribir y les dictó unas frases que resumen el espíritu que quiso imprimir a esta escuela:
Niños, este edificio hermoso y grande es vuestra escuela y es vuestra casa. El municipio zaragozano lo ha construido con arte y lo ha amueblado con lujo para que paséis en él las mejores horas de vuestros años felices, los días más dichosos de vuestra vida. Venid diariamente muy puntuales, muy limpios y aseados, muy alegres y animosos. No ensuciéis el suelo ni escupáis en él; no toquéis ni manchéis las paredes; no rayéis las mesas; no golpeéis las puertas; no vayáis por las escaleras ni por los pasillos corriendo sin tino. Respetad las plantas y flores del jardín; no piséis los macizos ni toquéis los tallos de los arbustos; no ahuyentéis a los pájaros. No hagáis daño a otros niños durante el recreo ni juguéis de manera que pudierais ocasionar desperfectos o causaros fatiga y mal. Prestad vuestra ayuda y vuestras cosas a los compañeros necesitados para que puedan trabajar mejor y para hacerles más grata la estancia en la escuela que es, no lo olvidéis, vuestra casa hermosa, grande, alegre, simpática, envidiable, espléndida.*
Víctor Juan
Director del Museo Pedagógico de Aragón
*Pedro Arnal Cavero, «La puesta en marcha de un gran Grupo Escolar», Revista de Pedagogía, junio 1936, nº 174, pp. 251-257.
